No es lo mismo preocuparse que ocuparse. Todo lo contrario, ya que la ocupación elimina la preocupación. Lo que sabemos, pensamos y decimos, no nos llevará hasta donde queremos, solo lo hará lo que hacemos, o en su defecto nos alejará la inacción.
EL PENSAMIENTO, JAMÁS SUSTITUYE A LA ACCIÓN.
Si iniciamos un propósito con la actitud de «voy a intentarlo», nos estamos enviando un mensaje de duda y de autojustificación por si no lo logramos. Aquello que nos decimos tiene muchísimo poder a la hora de crear lo que queremos crear.
Con esa actitud de probar «A ver si lo consigo» es muy difícil que se puedan alcanzar grandes propósitos. La vida te mirará a los ojos y podrá ver tu miedo y tus dudas.
Es hora de desterrar la palabra «intentar», es hora de dejar decir «voy a intentarlo» y hay que comenzar a afirmar «voy a hacerlo». Hay que asumir la responsabilidad y tomar acción en nuestra vida si queremos cambiar.
No siempre alcanzaremos nuestros objetivos como habíamos imaginado, ya que muchas veces la vida pondrá a prueba nuestra determinación.
Tendremos que perseverar y corregir el rumbo para que nuestros objetivos puedan convertirse en realidad, pero lo más importante es mantenerse en el camino.
Cuando el gusano pensó en que se acababa el mundo, se transformó en mariposa».
Fábula
La vida jamás te preguntará cuantas veces te has caído. Tan solo te preguntará cuantas veces has conseguido levantarte, y cuando le demuestres a la vida que tu decisión es persistir hasta que sea necesario. La vida se rendirá a tus pies y te abrirá las puertas que llevan a tus sueños.
¿Qué os ha parecido? Me encantaría conocer vuestras opiniones. Dejarlo en comentarios o escribirme al email. Será un placer leeros.
Feliz día, feliz vida.
Rubén Núñez Besteiro.











