Los campeones se comportan como tales antes de serlo; tienen un nivel de rendimiento ganador antes de convertirse en ganadores.
BILL WALSH
Siempre he dicho a mis equipos la siguiente frase: Ser campeón no es una meta, es una actitud.
Cuando competia en Taekwondo a nivel internacional, todos soñábamos con colgarnos la medalla de oro en un campeonato, pero solo uno lo lograba. Solo había un campeón, Quiero decir esto que los demás no lo merecíamos? Pues algunos quizás sí, otros seguramente no. Y no lo merecían por el hecho de que no basta solo con desear ser campeón, no basta solo con el deseo de ganar, necesitas tener actitud de campeón, necesitas trabajar como un campeón antes de serlo, necesitas demostrar que realmente quieres serlo.
Y como se tiene actitud de campeón? Fácil, haciendo cada día todo lo que debes hacer para ser tu mejor versión.
Se compite como se entrena, no hay mayor verdad que esto en el mundo del deporte. Con lo cual, cuando entrenamos, cuando nos estamos preparando para ser campeones, ya debemos estar haciendo lo que otros campeones hicieron.
Para ser campeón del mundo, primero tienes que ser el campeón de tu barrio, y muchos se saltan este paso y los siguientes.
Ser campeón es querer ser mejor cada día.
Es dar tu mejor versión cada día, que tu peor día se parezca lo más posible a tu mejor día.
Ser campeón es ser humilde, reconocer que necesitas la ayuda de los demás, y que es trabajando en equipo cuando podemos lograr grandes cosas.
Ser campeón es saber lo que es correcto hacer y lo que no. Si tienes un partido el sábado, sabes que no podrás salir el viernes por la noche… si sales, no pretendas el sábado estar en posesión de ganar.
Con los equipos pasa algo parecido, muchos equipos quieren ganar la liga, ascender, ser campeones, etc…
Pero se ve claramente cuando un equipo todos van a una y cuando no.
Los equipos campeones se respetan entre sus miembros y se ayudan en los momentos difíciles, porque saben que se necesitan todos juntos.
Los equipos campeones se recuperan rápido de la derrota, la olvidan, la aceptan, y siguen adelante persiguiendo su sueño, porque su sueño y su deseo por ser campeón es más grande que su miedo a perder.
Ser campeón es saber aceptar la derrota, aunque duela, pero saber aceptarla para recuperarte rápido y reconocer que aún debemos seguir mejorando.
Los equipos campeones buscan constantemente mejorar.
Los equipos campeones tienen claro a qué juegan, como juegan y para qué juegan.
Los equipos campeones tienen una mentalidad positiva de poder lograr aquello que desean.
En definitiva, para ser campeón necesitamos mentalidades individuales y grupales de campeones. Necesitamos fomentar esto en el día a día.
No podemos ser campeones si no convertimos esta actitud en un hábito diario.
Ser campeón es comportarte como tal antes de serlo, es hacer todo lo que otros campeones ya hicieron.









