Las cosas cuestan, las cosas son difíciles:
Si no desarrollamos un carácter fuerte y resiliente, la frustración nos suele llegar por falta de ánimo, o sobrevaloración, en muchas ocasiones por creernos mejor de lo que realmente somos. Es aquí donde nuestra capacidad de aguante entra en acción, la cual depende de la cantidad de situaciones difíciles a las que nos hemos enfrentado y hemos ido superando a lo largo de nuestra vida, no sin quedarnos cicatrices, pero superadas finalmente con entusiasmo y perseverancia.
El talento se forma en la calma, el carácter en la tempestad»
GOETHE
Cuando las cosas no salen como queremos, cuando vemos que todo nuestro esfuerzo no ha sido suficiente para lograr lo que nos habíamos marcado como objetivo, es ahí donde reside el punto de inflexión de nuestro carácter. Es ahí donde la persona se hace fuerte, curando sus heridas, sacudiéndose el polvo de la derrota, y volviendo a intentarlo con más pasión y fuerza que antes. Es el hecho de como me levanto tras una caída dura, lo que hace de mi un carácter fuerte o débil. El carácter se forma con hechos.
Todos tenemos la capacidad de hacer las cosas mejor, nunca existe el momento ni el estado de forma perfecto que me permita no seguir dando cada día lo mejor de mi. No somos perfectos, a sí que necesitamos día a día entrenarnos tanto física cómo mentalmente para estar preparados antes las adversidades. Hay que estar preparados para la dificultad.
Para esto es necesario la atención consciente, el estar centrados en las tareas que me comprometo a hacer a diario, dedicándoles toda la atención necesaria para aprovecharlas de verdad y mejorar. Aquí solo debe importar lo que estoy haciendo en el preciso momento, si estoy entrenando, mi mente esta puesta al 100% en el entrenamiento, nada de despistarnos con situaciones externas.
Que tu compromiso con la vida sea buscar siempre tu mejor versión, y esta existe después de cada intento fallido, después de cada momento que decides no rendirte.
No pidas una vida fácil, pide carácter para afrontar una vida difícil»
BRUCE LEE
Mejor no lo podía definir uno de los grandes luchadores y filósofos del siglo XX. Esta es la cuestión vital, aceptar que la vida será una continua sucesión de derrotas, y que necesitamos prepararnos para no dejarnos hundir tras ellas. Porque solo abrazando la derrota, es cuando comienzo a tener las opciones de salir victorioso de esta vida.
Disfrutar de una gran semana, con mucho carácter.
RUBEN NUÑEZ BESTEIRO

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