Otra semana más, traemos tres nuevos mensajes estoicos del maestro Epicteto en su libro «Manual de vida» para afrontar nuestro día a día:
Dominarse a uno mismo es el objetivo»
Epicteto
El mal no reside de forma natural en el mundo, en los acontecimientos ni en las personas. El mal es consecuencia del descuido, la pereza o la distracción: aparece cuando perdemos de vista el verdadero propósito de nuestra vida.
Cuando recordamos que el propósito es el progreso espiritual, volvemos a esforzarnos en dar lo mejor de nosotros mismo.
Valora tu mente, aprecia tu razón, mantente fiel a tu propósito»
Epicteto
No entregues tu mente.
Si alguien pretendiera ofrecer tu cuerpo a cualquier transeúnte sin darle mayor importancia, naturalmente te pondrías furioso.
Entonces, ¿por qué no tienes ningún pudor en prestar tu valiosa mente a cualquier persona que desee influenciarte? Piénsalo dos veces antes de entregar tu mente a alguien que puede injuriarte, dejándote confundido y trastornado.
El dominio de sí mismo depende de la honestidad con uno mismo»
Epicteto
Ante todo debes saber quién eres y de que eres capaz. Así como nada grandioso se crea en un instante, lo mismo sucede con la mejora de nuestros talentos y aptitudes. Siempre estamos aprendiendo, siempre estamos creciendo. Lo correcto es aceptar los desafíos. Así es como se progresa tanto en lo físico como en lo mental.
Con todo, no te hagas ilusiones. si intentas ser algo o alguien que no eres, empequeñeces a tu verdadero yo y terminas por no desarrollarte en campos donde podrías destacar de forma natural.
Todos tenemos nuestra vocación. Descúbrela y síguela fielmente.
Feliz semana de aprendizaje, os deseo mucha salud y amor.
Ruben Núñez Besteiro

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