Buen día a todos¡ Continuamos con las enseñanzas de Epicteto en su libro «manual de vida». Hoy os traigo tres nuevos mensajes suyos para que podamos aplicarlos en nuestro día a día.
Evita adoptar los puntos de vista negativos de los demás»
Epicteto
Los puntos de vista y los problemas de los demás pueden ser contagiosos. No cometas sabotaje contra ti mismo inconscientemente adoptando actitudes negativas e improductivas fruto de tu trato con terceros.
Si te encuentras con un amigo descorazonado, un pariente afligido o un colega que ha sufrido un revés de fortuna, procura no verte superado por el aparente infortunio. Acuérdate de discriminar entre los hechos en sí y la interpretación de los mismos. Recuérdate esto: «Lo que hace daño a esta persona no es el suceso en sí mismo, puesto que otra persona podría no sentirse en absoluto oprimida por la misma actuación. Lo que está haciéndoles daño es la respuesta que él o ella ha adoptado sin ningún sentido crítico.»
Contribuir a dar rienda suelta a sentimientos negativos no constituye una demostración de amabilidad o amistad con las personas por las que nos interesamos. Seremos de mucha más utilidad, tanto con los demás como con nosotros mismos, si permanecemos al margen y evitamos las reacciones melodramáticas.
Con todo esto, si te encuentras conversando con alguien que está deprimido, lastimado o frustrado, muestra amabilidad y escúchale con compasión, pero no permitas que termine por desanimarte a ti también.
Todo sucede por una buena razón»
Epicteto
Dime lo que piensas y te diré quien eres. Evita supersticiones que te lleven a conferir a los acontecimientos unos poderes o significados de los que carecen. No pierdas la cabeza. Nuestras ajetreadas mentes siempre andan sacando conclusiones, interpretando signos que no existen.
Piensa, en cambio, que todo lo que te sucede, sucede por algún bien. Que si has decidido ser feliz, eres feliz. Todo acontecimiento conlleva algún beneficio para ti; basta con que lo busques.
La felicidad solo puede hallarse en el interior»
Epicteto
La libertad es la única meta que merece la pena en la vida. Se consigue prescindiendo de las cosas que escapan de nuestro control. No podemos tener un corazón alegre si nuestras mentes son un afligido caldero de temor y ambición.
¿Quieres ser invencible? Entonces no entables combate con aquello sobre lo que no tienes un control real. La felicidad depende de tres cosas, y las tres están bajo tu poder: la voluntad, las ideas respecto a los acontecimientos en los que estás envuelto y el uso que hagas de esas ideas.
La auténtica felicidad siempre es independiente de las circunstancias externas. Practica la indiferencia con ellas. La felicidad solo puede hallarse mirando hacia dentro de uno mismo.
Con cuánta facilidad nos deslumbran y nos engañan la elocuencia, los cargos, los títulos, los honores, las posesiones, la ropa cara o un porte afable. No cometas el error de dar por sentado que las celebridades, los personajes públicos, los líderes políticos, los ricos o quienes poseen grandes dotes intelectuales o artísticas son necesariamente felices. Hacerlo es dejarse desconcertar por las apariencias y solo hará que dudes de ti mismo.
Recuerda: la esencia real de la bondad sólo se halla entre las cosas que están bajo tu control. Si no olvidas esta premisa, no te encontrarás en falso sintiendo envidia o desolación, comparando lamentablemente tus logros con los de los demás.
Deja de aspirar a ser otro que tú mismo, pues esto, está bajo tu control.
Rubén Núñez Besteiro

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