¿Porqué deberíamos? porque siempre llevan consigo un mensaje del cuál se puede aprender, si somos lo bastante humildes para entenderlo.
Sobre todo cuando es una crítica difícil, dura, de las que duelen, de las que solemos llamar destructivas. Incluso siendo así, hay que ser humilde, escuchar, empatizar e intentar comprender el mensaje.
Allí dónde más nos puede doler una crítica, es dónde más podemos sacar partido.
Aprecia las críticas porque significa que estás haciendo algo con tu vida, y despiertas interés en los demás.
Aprovecha ese interés para mejorar, para crecer, para poder dar motivos para que esas críticas sean diferentes.
La mejor manera de protegerte también de ellas, es teniendo voluntad de entenderlas. En ocasiones serán sin una justificación aparente, pero si profundizas, seguro que algo puedes encontrar.
Muchas veces las críticas esconden dolor, miedo, frustraciones, envidias… intentar entenderlas nos ayudan a conocer más a aquellos que nos las hacen, entender porque lo hacen, porque incluso muchas veces lo hacen porque sufren, porque no saben hacerlo de otra manera, y comprender esto es un paso muy importante para conciliar, para entendernos mejor, en definitiva para llevarnos y convivir mejor.
No temas ni te ausentes de las críticas, sé valiente para comprenderlas.
Rubén Núñez Besteiro.






