Renunciar consiste en darse cuenta de que no necesitamos casi nada para para estar bien. Tras tiempos duros de confinamiento que hemos vivido, y ante la situación actual de ir volviendo poco a poco a una «nueva normalidad», nos cuesta ver el lado positivo de esto, ya que parece que pecamos de volver a tener la ansiedad de llenar nuestras vidas de tareas y obligaciones. Os dejo aquí una historia sobre esto:
Érase una vez un hombre rico que buscaba la felicidad. Estaba dispuesta a pagar una fortuna a quien le pudiese guiar para conseguirla. El dinero no era el problema, así que llevaba siempre consigo una bolsa llena de diamantes y en cuanto hallase a un maestro, le diria: «esta bolsa es tuya a cambio del secreto de la plenitud».
Había viajado mucho, había acudido a muchos maestros, y ya era conocido en todo el país.
Un día se encontró con un gran sabio sentado bajo un árbol y le dijo una vez más: «Voy en busca de la felicidad auténtica. Todos estos diamantes son tuyos si sabes indicarme el camino».
El maestro asintió. Se puso lentamente en pie, y en cuanto estuvo erguido…¡Agarró la bolsa de diamantes y echó a correr!.
Nuestro hombre se quedó petrificado, no podía creer lo que veían sus ojos. ¡Un famoso maestro robando como un truhan! Empezó a perseguirlo por el pueblo: !al ladrón, me ha robado todo mi dinero, no es un sabio es un fraude¡.
Gritaba y corría, pero el maestro conocía bien las callejuelas y le despistó enseguida. Al poco, el hombre se derrumbó abatido en la esquina llorando: «Mis diamantes…es todo lo que poseía…»
Las gentes del lugar se ocupaban a su alrededor, muchos lo intentaban animar. Al final le acompañaron al lugar donde había dejado su caballo, junto al árbol del maestro… y allí estaba sentado el viejo sabio, con la bolsa de diamantes.
El viajero se lanzó sobre la bolsa y la apretó fuertemente contra su corazón: «Gracias a dios» decía y repetía.
El maestro lo miró sonriendo y preguntó: ¿Estás feliz ahora?…
«Nunca lo estuve tanto» concluyó el viajero.
«Pues esa misma es la clave de la felicidad» concluyó el maestro.
La felicidad siempre está a nuestro alcance, el problema es que la buscamos siempre en otro lugar. Da igual que poseamos mucho o poco, aunque parezca extraño somos nosotros quienes nos damos permiso, o no, para la felicidad.
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Que tengáis una feliz semana.

Genial Ruben!
Que tengas una buena semana
FELIZ SEMANA MIGUEL! MUCHISISMAS GRACIAS
Una historia muy interesante. Muchas gracias. En inglés si dice «la hierba siempre esta mas verde en el otro lado de la valla». Quizas esta frase tiene el mismo idea. Que aunque ya tengamos lo que necesitamos y lo que realmente no alimenta, siempre buscamos algo mejor, aunque podriamos acabar enganchados en una valla en el intento.
Si estás bien descansa. si necesitas cambiar, muévete. XXX