Nuestro mundo interior, no depende del mundo exterior, depende de como lo interpretamos. Solemos dejar que lo externo controle nuestro mundo interior. Tienes que dejar de ver lo que no quieres, y ver lo que quieres ver, visualizar y centrarte en eso que sí quieres.
No puedes solucionar un problema si no lo reconoces y decides enfrentarte a él. Cuando reconoces el problema, estás en el camino correcto para poder solucionarlo. Debemos tener en cuenta ciertos elementos que van a ser determinantes a la hora de relacionarnos con el mundo exterior, los iré mencionando en el orden según el cual van a ir apareciendo:
- PENSAMIENTOS: Son la clave y el inicio de todo.
- ENFOQUE: Es aquello donde dirigimos y prestamos más atención en nuestra mente.
- EMOCIONES: El resultado de nuestros pensamientos. Sentimos como pensamos.
- EXPECTATIVAS: Las creencias. Si creo que puedo o no hacerlo, la Fe o las dudas, la confianza o los miedos.
- ACTITUDES: La calidad y la percepción de esas expectativas y creencias establece nuestra actitud, la cual trasmite esa energía a nuestros comportamientos.
- ACCIONES: La calidad de nuestras acciones está determinada por nuestra ACTITUD.
- RESULTADOS: La calidad de los resultados se basa en la calidad de las acciones, que determinan nuestros pensamientos, las creencias y las expectativas.
No te empeñes en que las cosas sucedan como deseas. En su lugar, desea mejor que las cosas sucedan como suceden y tu vida fluirá apaciblemente.”
Epicteto
LA CONVIVENCIA CON LOS DEMÁS
No te enfades porque no puedes conseguir que los demás sean como tu quisieras, si ni tú mismo puedes lograr ser como tú quieres. No podemos hacer que los demás cambien, tan solo podemos ofrecerles un entorno más positivo para que cada uno tenga la opción de cambiar cuando llegue su momento.
No podemos elegir ni hacer ese trabajo por los demás, ya que cada persona tiene que experimentar y aprender sus propias lecciones.
No le servirá que le demos nuestras respuestas, porque cada uno tiene que encontrar las suyas. Están en su interior, no en el tuyo, mientras, acéptales y quiéreles tal y como son.
Si verdaderamente quieres ayudarles, crece tú, supérate y sé un ejemplo.

A leer este articulo he sentido como una sensación de alivio. Como entender por fin que intentar hacer que los demás actuan en la manera en que quiero yo, o decepcionarme con su comportamiento, son dos cosas super inutiles y un mal gasto de energia que podría invertir en otras cosas que hacen mi vida ser mas feliz.