Abraham Maslow fue el padre de la psicología Humanista. A finales de 1941 resolvió que entender la motivación humana habría de ser su contribución al mundo. Fue muy productivo: Desarrolló su famosa jerarquía de necesidades y el concepto de autorrealización como la principal fuerza de motivación.
Abraham sostiene que todas las personas han nacido con ciertas necesidades básicas que abarcan lo fisiológico, incluidas las necesidades de seguridad, pertenencia o amor y autoestima. Argumentaba que estas necesidades básicas pueden considerarse dentro de una jerarquía, las cuales os voy a contar a continuación:
- NECESIDADES FISIOLOGICAS: Comida, agua, sueño.
- NECESIDADES DE SEGURIDAD: no sentirme agredido, sentirme protegido, económicamente estable.
- NECESIDADES DE PERTENENCIA Y AMOR: sentirse aceptado, amado, integrado. Esta necesidad a su vez se divide en como nos sentimos hacia nosotros mismos y con los demás.
- NECESIDADES DE RECONOCIMIENTO: necesidad de sentirse competente, sentirse singular dentro de nuestro grupo de referencia, de ser reconocido.
- NECESIDADES DE AUTORREALIZACION: necesidades por las cuales la persona transciende y llega a ser todo lo que es capaz de ser.
Uno de los mayores logros de Maslow fue el de la autorrealización. Aquí os traigo una reflexión suya:
«Un musico debe hacer música, un artista debe pintar, un poeta debe escribir, si quiere finalmente estar en paz consigo mismo. Lo que un ser humano puede ser, debe serlo. Esta necesidad podríamos llamarla autorrealización. Se refiere al deseo de ser humano en plenitud, concretamente, a la tendencia de convertirse realmente en lo que es en potencia: de llegar a ser todo lo que es capaz de ser…»
El concepto central en la psicología de Maslow fue la autorrealización, entendida como culminación de la tendencia al crecimiento que Abraham define como la obtención de la satisfacción de necesidades progresivamente superiores y, junto a esto, la satisfacción de la necesidad de estructurar el mundo a partir de sus propios análisis y valores.
Esta herramienta en el coaching deportivo es muy útil, ya que por un lado nos explica como alcanzar la excelencia deportiva con el concepto de autorrealización, y por otro nos permite observar las necesidades básicas de los deportistas. Es difícil que un deportista rinda al 100% y alcance la autorrealización si está enfermo (necesidades fisiológicas), si tiene problemas económicos (necesidad de seguridad), si tiene problemas familiares o con los amigos (necesidad de pertenencia) o si se siente poco valorado (necesidad de reconocimiento). Es aquí donde entra la figura del coach deportivo, para ayudar al deportista a identificar sus limitaciones y carencias, y encontrar el camino para solventarlas.

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