En la vida y en el deporte. dar el paso a la acción es lo que más nos cuesta pero, una vez dado, se dice que ya tenemos el 51% de nuestra meta conseguida.
Es muy importante diferenciar lo que es una meta y lo que es un sueño. el sueño no tiene acción, es algo que se desea, mientras que la meta es un objetivo que se construye a través de la acción. Al ponerte en marcha tienes la energía suficiente para iniciar el camino.
En ocasiones, llevados por nuestros nervios, presiones, tenemos conductas erróneas con el entorno que provocan una toma de decisión incorrecta en nuestras acciones. Para que esto no ocurra es necesario que tanto los pensamientos, como los sentimientos y acciones sean los más adecuados para conseguir los resultados que buscamos.
¿Qué pequeñas acciones podemos ir realizando para alcanzar nuestras metas?
En primer lugar es importante clarificar tus objetivos, visualizarlos y tenerlos presentes. Así no te desviarás de tu meta y podrás ir corrigiendo el rumbo hasta que lo consigas.
Si tienes algo por lo que luchar, ese algo acaba convirtiéndose en una fuerza que permite dar sentido al día a día, especialmente en los momentos difíciles.
En alguna ocasión no te sentirás con fuerzas, pensarás que no tienes tiempo, tendrás miedo o dudas para tomar el camino correcto. Pero, es aquí cuando tienes que iniciar con más fuerza tus acciones para que tus metas se cumplan.
- Comprométete con lo que dices y haces. Cuando cumples tu palabra contigo mismo, inicias un proceso que acaba en el aumento de tu autoestima, confianza y seguridad. Estos ingredientes te harán más fuerte y te acercarán a lograr tus metas.
- No dejes que tu miedo te paralice. siempre que no haces algo que deseas es porque tu miedo te está frenando. Actúa, a pesar del miedo.
No se trata de hacerlo sin miedo, se trata de hacerlo, a pesar del miedo. Esto es ser valiente»
- Es importante imaginar y escribir como quieres que sea tu vida para poderla vivir. Para ello te ayudará es visualizarte consiguiendo aquello que deseas, tomar decisiones conscientes sobre lo que quieres y seguir tu vocación. Visualizar las recompensas alas que aspiras tras haber conseguido tus metas puede darte mucha energía en la materialización de las acciones. Las recompensas deben ser la consecuencia de los logros obtenidos por la mejora personal y por la contribución a otras personas.
Ocho acciones poderosas
Establecer hábitos saludables en nuestras vidas nos ayuda a ser más felices y sentirnos bien con nosotros mismos. Si te habitúas a realizar día a día las siguientes acciones estrás muy cerca de conseguir aquello que te propones.
Las ocho acciones poderosas que puedes realizar son:
- Ten claro lo que quieres todos los días.
- Acepta las situaciones que te ocurren en la vida. Aunque parezcan negativas pueden ser un gran aprendizaje para el futuro.
- Aprovecha todas y cada una de las oportunidades que se presenten en la vida.
- Comprométete en vez de sólo desear. Un compromiso firme denota madurez y ganas de conseguir los resultados esperados.
- Ocúpate en vez de preocuparte. Cuando te preocupas, no estás actuando, estás pensando en negativo. Cuando te ocupas, estás viviendo el momento presente y tienes energía para llevar a cabo tus metas.
- Ten entusiasmo y sé positivo en cada una de las acciones que realices porque te dará energía para continuar y llegar a la meta.
- Sé agradecido con todo lo que has obtenido y confía en todo lo que vas a obtener.
- Visualízate como aquello que quieres ser.
Lo aconsejable es guiarse por los gustos, perseguir lo que uno anhela y luego tomar decisiones. Si perdemos la vocación nos anulamos. Quien no se empeña, no gana»
PEPU HERNANDEZ, entrenador de baloncesto.

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