«Los hombres nacen suaves y blandos; muertos, son rígidos y duros. Las plantas son tiernas y flexibles; muertas, son quebradizas y secas. Así, quien es rígido e inflexible es un discípulo de la muerte. Quien es suave y humilde es un discípulo de la vida. Lo duro y rígido se quebrará. Lo suave y blando prevalecerá.«
Lao Tse
Cuentan que los pigmeos de África utilizan un curioso truco para cazar monos. Construyen una jaula con barrotes muy juntos, de forma que entre uno y otro apenas cabe la mano del animal, y dentro depositan una banana muy apetecible, grande y hermosa.
El mono ve reluciente la fruta y, salvando, mete la mano entre las pequeñas aperturas que hay entre los barrotes.
Lo que después sucede es asombroso: el mono no puede sacar la banana de la jaula porque no pasa por los estrechos huecos y se queda aferrado a la fruta, es incapaz de soltarla.
Los pigmeos acuden entonces y le capturan, así de simple.

Quizá sea estúpido el comportamiento del mono, pero la verdad es que el ser humano, una y otra vez, hace algo muy similar.
Cuando nos negamos a renunciar a algo nos quedamos atrapados en una jaula mental que nos produce todo tipo de ansiedad.
TODO ESTA CAMBIANDO, YA SEA POR ACCIÓN O POR OMISIÓN
Os dejo una frase de Lao Tse, que me ha venido a la mente con esta historia:
«Aprende a confiar en lo que está ocurriendo. si hay silencio, déjalo aumentar, algo surgirá.
Si hay tormenta, déjala rugir, se calmará.»
«Lao Tse»
Tenemos la mala costumbre de irnos siempre al futuro, o al pasado, y dejar el presente a la deriva, como barco que navega por el océano sin timón ni capitán.
El presente es el único momento que nos pertenece ciertamente, es el momento donde deben estar puestos nuestros sentidos, nuestra atención, nuestra pasión.
Como bien le decía Rafiki a Simba en la película de Disney de «EL Rey León». el pasado puede dolor, pero según yo lo veo, puedes aprender de el, o huir de el, pero quedarse allí dando vueltas solo será una perdida de tiempo y energía.

Y con el futuro no pasa lo mismo que con el pasado. Cuantas veces nuestra mente se dispersa hacia el futuro imaginando cosas que nos causan presión, sufrimiento, ansiedad, etc… y luego ni si quiera suceden.
Poner nuestra atención en sucesos que no sabemos si podrán llegar a darse nos limita en el día a día, nos debilita, nos impide mejorar diariamente, no nos permite disfrutar como es debido de lo que hacemos, de lo que vivimos, de nuestros seres queridos y de lo que nos pueda sorprender durante el día.
Llenemos la mochila de lo que necesitamos, y saquemos de ella aquello que ya no sirve
Debemos aprender a soltar, a desapegarnos de aquellas cosas ya sean materiales o incluso personales que nos enquistan y nos causan malestar. A veces no somos conscientes de ellas, pero en la mayoría de las veces si, solo que debemos tener el valor de escuchar nuestra voz interior, y el coraje de tomar acto de voluntad para cambiarlo.
«Cada final de una cosa, es el comienzo de otra»
Lao Tse
Todo tiene un principio y un final, no podemos pretender que todo nos acompañe durante el resto de nuestra vida. Disfrutemos de lo que tenemos el tiempo que lo tengamos, démosle el cariño que merece, démosle la atención que merece, el respeto, cuidémoslo para que de frutos y podamos enriquecernos de el. Y cuando acabe, nos despediremos, le agradeceremos todo lo que nos ha aportado, y nos gratificaremos de haberlo cuidado como merecía.
Que nuestra conciencia quede satisfecha de haberlo dado todo en su momento. No nos dejemos nada, ni el el pasado, ni en imaginaciones futuras. Hagamos de nuestro día a día nuestra mayor aventura, y el mejor lugar donde sembrar todo aquello de lo que queremos llenar nuestra vida.

QUIEN NO ES FELIZ CON POCO, NO LO SERÁ CON MUCHO
Piensa y medita sobre ello… ¿Qué es lo que quieres?
¿ Para qué lo quieres?
¿Cuál es tu sueño?
¿Qué propósito va a dar sentido a tu vida?
Ahora tenemos en nuestras manos la oportunidad de trazar ese nuevo plan.
Piensa cuales han sido los mejores momentos de tu vida, los momentos que más te han llenado, los momentos que te hicieron sentir más satisfecho.
¿Cuáles son esas actividades que te han otorgado mayor alegría y bienestar personal?
¿Qué estabas haciendo?
¿Qué es lo que verdaderamente te apasiona y da sentido a tu vida?
Dedica el resto del día a reflexionar sobre esta cuestión, a meditar y pensar sobre lo que realmente quieres, sobre cómo te gustaría ser y sentirte, lo que quisieras hacer y lograr, a quien te gustaría ayudar, en que te gustaría contribuir.
En definitiva, quiero que descubras tu sueño, porque esa es la piedra angular, la base donde se asienta tu destino.
Espero tus comentarios al respecto, o bien puedes escribir a mi email:
westeiro85@gmail.com
O al de la web
info@notodoesmotivacion.com
Rubén Nuñez Besteiro

Deja una respuesta